El Departamento de Relaciones Exteriores del Frente Democrático para la Liberación de Palestina condenó la nueva agresión estadounidense contra Cuba, materializada en la emisión de una orden de arresto contra el dirigente cubano e internacionalista, y expresidente de Cuba, Raúl Castro, por parte de un tribunal estadounidense del estado de Florida. El Departamento consideró que esta medida constituye una agresión política y jurídica dirigida contra la soberanía de un Estado independiente y representa una flagrante injerencia en sus asuntos internos.
El Departamento afirmó que Estados Unidos continúa imponiendo la lógica de la arrogancia y la hegemonía en su actuación frente a las distintas cuestiones internacionales, mediante la imposición de sus leyes nacionales como si estuvieran por encima del derecho internacional, en una clara violación de los principios de soberanía nacional y de igualdad entre los Estados.
Asimismo, señaló que esta medida se inscribe en el marco de una política estadounidense prolongada, que se manifiesta en el bloqueo impuesto a Cuba, la agresión contra Venezuela y la detención de su legítimo presidente, así como en las injerencias en los asuntos internos de otros países. Todo ello refleja un desprecio deliberado por la legitimidad internacional y sus instituciones.
El Departamento subrayó que, con sus políticas agresivas, la administración estadounidense pierde toda credibilidad cuando afirma defender el derecho, la democracia y los derechos humanos, especialmente a la luz de sus acciones contra la Corte Penal Internacional y sus jueces, así como contra la Corte Internacional de Justicia, en el contexto de la causa presentada ante esta última por los presuntos actos de genocidio cometidos por Israel contra el pueblo palestino. También denunció los intentos de Estados Unidos de someter las instituciones internacionales a sus propios intereses políticos.
Al tiempo que el Frente Democrático reafirmó su solidaridad con el liderazgo y el pueblo cubanos frente al bloqueo y las presiones estadounidenses, instó a los países del mundo y a las organizaciones internacionales a condenar esta agresión y adoptar medidas concretas para ponerle fin.
El Frente advirtió que el silencio internacional alienta la impunidad, amenaza la paz y la estabilidad internacionales y socava el sistema del derecho internacional.
